Buscar

SOBRE EL POEMARIO "ESCALERAS AL MAR" de Trinidad Casas - Lola Irún


Leí el poemario Escaleras al mar, de la poeta Trinidad Casas, cuando se publicó y me pareció, como toda su obra poética, un libro extraordinario; como lo es también el brillante prólogo de la poeta Anna Isabel Camacho. No me extrañó porque conozco bien la trayectoria de Trinidad Casas: su excelente formación poética, su actitud de lectora infatigable, (elige con tino el itinerario de sus lecturas), así como la exigencia formal que la caracteriza. Tiene la poeta una relación verdadera con el lenguaje. Una pasión declarada por el vuelo de las palabras. Por la materia que las conforma, el olor, el oído, el tacto. La poeta deja que la epifanía irrumpa en su interior, ya sea delante de un magnolio, un laurel en sueños, una gaviota en el mar, su terraza o a partir de un recuerdo, para retirarse después, sin prisas, a recrear la tensión entre el sentido y la forma, entre la idea y la imagen, entre el rumor inicial y el poema desvelado. Traza una ruta de poéticas en el libro porque le apasiona interrogarse sobre la propia escritura, como en el poema: “¿Por qué?”. Se deja llevar por el misterio de la poesía porque cuenta con el oficio, los recursos lingüísticos y la capacidad metafórica suficientes, ya sea para escribir un buen poema o para dotar al poemario de una sólida estructura que señala en el libro los lindes de un mapa emocional.


Con el paso del tiempo, (las incertidumbres de la pandemia, la guerra en Ucrania), gracias a la generosidad de Trinidad Casas, pude conocer en primera persona, la primavera de 2022, la historia del búnker de Sant Salvador, en el que vivió Trinidad y su familia (represaliada del bando republicano) después de la guerra civil. Una iniciativa para recuperar la memoria histórica del búnker que ha impulsado el Ayuntamiento del Vendrell (al que pertenece la playa de Sant Salvador), en la que han sido determinantes Trinidad Casas y sus hermanos. En el espacio recuperado para la ciudadanía, a modo de escultura, figuran los poemas que hablan del búnker, Hilos invisibles, Todavía, Olvido y Escaleras al mar, que da título al poemario.

He de confesar que una nueva lectura del libro, después de visitar el búnker de Sant Salvador, no solo me ha hecho comprender mejor los poemas y me ha emocionado sobremanera, sino que ha revelado, aún más, la calidad, la belleza, el relieve y la profundidad del poemario. Tiene Trinidad Casas una mirada poética limpia, clara, la de los grandes poetas. Sus versos bajan de una estrofa a otra con la fluidez del curso de un río. Los poemas empiezan con la cadencia rítmica de las olas. Las imágenes pueden llevar especias y perfumes en la travesía o rescatar en el verso final a un náufrago inconsciente en la arena. Se acerca como mujer a la naturaleza, a los árboles, a los ríos y se funde en ellos para después revertir esas formas y olores orgánicos a las imágenes, como en el poema:” La generosidad del agua”. También la muerte aparece desde lo real tratada con una distancia íntima, serena, en el poema: “Los días extranjeros”, dedicado a su hermana Olga.


Escaleras al mar desprende una verdad poética, refleja la voz de una autora de belleza y sencillez natural. Trinidad Casas conoce muy bien los entresijos de la mente, de la condición humana y transita por el bien sin que aparezca ninguna bifurcación entre la vida y la obra.


Gracias Trinidad Casas por este magnífico poemario. Gracias por haber contribuido a dignificar la memoria histórica, la de tu familia y la de todos. Gracias por el vuelo de los pájaros de la inocencia, por ese salir desnuda a la lluvia y por encarar de frente las derrotas y esmeraldas. Por la belleza que nos sigues ofreciendo a los lectores de Escaleras al mar.


Lola Irún, poeta.

22 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo